Instalación, Soldadura y Control Integral de Geomembranas en Proyectos Mineros

Procedimientos, tareas críticas y controles de calidad basados en experiencia real de obra

1. Introducción

La instalación de geomembranas es una actividad crítica en proyectos mineros de gran envergadura, especialmente en pozas de evaporación, piletas de disposición final de residuos, minería de oro y reservorios de productos químicos.
Este documento describe, de forma técnica y simplificada, el proceso completo desde la preparación del terreno hasta la emisión del Certificado de Estanqueidad, incorporando la experiencia práctica de obra y todos los eventos reales que pueden presentarse.

Despliegue de geomembrana Proyecto Galán Lithium

El proyecto presentó algunos puntos que requirieron especial atención en la ingeniería:

  • Zanja firme y definida.
  • Geometría estable.
  • Facilita despliegue y soldadura.
  • Aparición de piedras, material arenoso y derrumbes.
  • Zanja irregular y difícil de controlar.
  • Requiere escarificar, humedecer, regularizar y controlar punzantes.
  • La zanja debe quedar limpia, firme y aprobada en texturado superficial.

Cada rollo debe venir acompañado por un Certificado de Calidad del Fabricante (CQA – Construction Quality Assurance), donde se detalla:

  • Espesor nominal y tolerancias.
  • Propiedades mecánicas (tracción, elongación, desgarro).
  • Propiedades geométricas.
  • Ensayos de laboratorio internos.
  • Normas de referencia (ASTM / GRI / ISO).
  • Fecha de fabricación, código de lote y número de rollo.

Cada rollo debe traer dos etiquetas: una externa en la funda y una interna dentro del canuto o pegada a la primera vuelta de lámina. Estas etiquetas permiten la relación uno-a-uno entre el rollo físico y su certificado de calidad.

En el Protocolo de Recepción se registran:

  • Número de serie del rollo.
  • Lote.
  • Espesor nominal.
  • Ancho y longitud.
  • Proveedor o fabricante.
  • Condición visual al arribo (golpes, humedad, funda rota).
  • Observaciones sobre transporte.

Rollos sin etiqueta (trazabilidad excepcional)

Si un rollo llega sin etiqueta o ilegible:

  1. Se registra como “Rollo recibido sin etiqueta (S/E)”.
  2. Se asigna un número interno (S/E-01, S/E-02).
  3. Se lo vincula con un certificado del OTS por descarte.
  4. Se documenta que la identificación fue asignada por obra.
  5. Se informa a cliente y se registra en el Conforme a Obra.
  6. La contratista asume responsabilidad técnica por ese rollo en caso de fallas.

El rollo se puede usar siempre que esté en buen estado físico.

  • Escoltar el semi hasta la poza.
  • Descargar con pluma, grilletes y fajas certificadas.
  • Ninguna persona debe ubicarse bajo la carga.
  • La zona debe estar perimetrada y restringida.
  • Se ordenan según el frente de trabajo del día.
  • Se delimita la zona roja, acceso exclusivo de personal de geomembranas.
  • Camionetas e inspección quedan fuera.
  • Los rollos deben quedar calzados, asegurados y protegidos del viento.
  • Retroexcavadora con porta-rollos.
  • Cargadora frontal con percha certificada.
  • Procedimiento de izaje obligatorio.
  • Horario definido según clima y curva de avance.
  • Viento nulo o mínimo.
  • Terreno limpio y sin punzantes.
  • Coordinación constante con seguridad.
  • Paños optimizados según geometría.
  • Desperdicio ≤ 5 %.
  • Registro diario para Conforme a Obra.
  • Evitar soldar por debajo de –8 °C.
  • El viento es determinante (máx. 30 km/h).
  • Una ráfaga puede voltear paños; algunos procedimientos indican tirarse al piso.
  • Empalme mínimo 15 cm.
  • Operador + ayudante + persona limpiando.
  • Se usa guía de geomembrana para mantener alineación.
  • Limpieza inmediata antes del paso de cuña.
  • Taludes y zanja de anclaje: puntos críticos.
  • Antes de cortar, medir con “el perrito” para evitar desperdicios.
  • Colocación de tapones.
  • Presurización con manómetro certificado.
  • La presión debe mantenerse estable (referencia 2”).
  • Si hay fuga, se repara de inmediato.
  • Reparaciones.
  • Cierre de destructivos.
  • Detalles complejos.
  • Refuerzos de costura.
  • Extrusora con zapato, boquillas, resistencias.
  • Material de aporte preparado el día anterior (registro de consumo).
  • Sopladora caliente.
  • Guantes térmicos.
  • Aplicación de solución jabonosa.
  • Caja/olla de vacío.
  • Ausencia de burbujas = soldadura conforme.

La continuidad de producción depende de la disponibilidad inmediata de equipos redundantes y repuestos críticos. La caída de una cuña, una extrusora o un tensiómetro impacta directamente en la curva de avance y puede detener la obra.

  • 2–3 soldadoras de cuña operativas + 1 backup.
  • 2 extrusoras operativas + 1 backup.
  • Rodillos de presión, sensores, resistencias, boquillas.
  • Sopladores de aire caliente (LEISTER u otro).
  • Juegos completos de cables y extensiones industriales.
  • Material de aporte suficiente para 2 días de trabajo.
  • Tensiómetros (mínimo 2).
  • Manómetros de aire certificados.
  • Caja/olla de vacío para extrusiones.
  • Cortador de muestras (destructivos).
  • Cúters y hojas de repuesto.
  • Pinza boca ancha.
  • “Hierrito” redondeado para revisar canal.
  • Trapos y alcohol isopropílico.
  • Escobillones, secadores de piso, palas, rastrillos.
  • Cuerdas y sogas para maniobras.
  • Rodilleras, cepillo de bronce, discos de amoladora.
  • Carretillas, palas metálicas, trapos y EPP.
  • Anemómetro, termómetro láser.
  • Cinta autovulcanizable, mangueras de viento.
  • Caballete de madera para reparaciones húmedas.
  • Tensiómetro roto → se detiene calidad.
  • Cuña sin repuesto → se frena producción.
  • Sin material de aporte → no se cierran destructivos.
  • Sopladora sin resistencia → no hay extrusión.
  • Rodillos sin repuestos → riesgo de soldadura deficiente.

El funcionamiento correcto de cuñas, extrusoras, sopladores y equipos de calidad depende de una infraestructura eléctrica estable.

  • Generador grande (60–80 kVA) → producción.
  • Generador chico (10–12 kVA) → calidad y zonas remotas.
  • Tableros trifásicos 380 V con salidas 220/16 A.
  • Tableros secundarios para equipos menores.
  • Cables industriales 6×3 mm o superior.
  • Puesta a tierra completa (jabalina + cable + mordaza).
  • Control de horas acumuladas por generador.
  • Cambios de aceite programados.
  • Limpieza y revisión de filtros.
  • Revisar continuidad y aislamiento de cables.
  • Control de fichas, conectores, térmicas y fusibles
  • No perforar paños innecesariamente.
  • 1 cupón representativo por línea de cuña larga.
  • En líneas cortas: cada línea y media.
  • Ensayar corte y desgarro con tensiómetro certificado.
  • Comparar con norma del material.

Si un destructivo falla:

  1. Extraer otro a 3 m hacia un lado.
  2. Luego a 3 m hacia el otro lado.
  3. Si ambos fallan → toda la soldadura es defectuosa.
  4. Realizar gap (corte completo y nueva soldadura).
  5. Parches grandes en extremos.
  • Canal uniforme.
  • Profundidad constante.
  • Detección de “ojo chino”.
  • Presión del diamante de cuña.
  • Variaciones de espesor.
  1. Textura final del suelo.
  2. Despliegue.
  3. Soldadura por cuña (aire).
  4. Soldadura por extrusión (vacío).
  5. Ensayos destructivos (cuña y extrusión)

Debe incluir:

  • Rollos utilizados y material de aporte.
  • Metros instalados.
  • Parches numerados.
  • Fallas detectadas por fábrica.
  • Cuchillas/abanicos.
  • Desperdicio ≤ 5 %.
  • Detecta punzonamientos y microdefectos.
  • Se cobra por m² hasta 1 m del pie del talud.
  • Arriba de 1 m, la verificación es visual.
  • Carga de 20–40 cm de agua.
  • Detecta fugas invisibles en seco.
  • Ambos métodos se complementan.
  • Procedimiento definido antes de obra.
  • Uso de caballetes para evitar contacto eléctrico con agua.
  • Aislamiento completo del equipo.
  • Materiales y parámetros especiales.
  • Protección del cableado.
  • Equipo especial para soldadores.

Reparaciones húmedas = actividades críticas.

  • Tensiómetro roto.
  • Rollos defectuosos detectados al soldar.
  • Falta de material de aporte.
  • Paños levantados por viento.
  • Rollos mal calzados.
  • Retazos bajo la lámina.
  • Mezcla de lotes sin trazabilidad.
  • Fallas en boquillas, zapato o resistencias.
  • Generadores fuera de servicio.
  • Formación de ballenas.
  • Fallos de fabrica de los rollos.

El Certificado de Estanqueidad, es emitido por una empresa externa especializada en ensayos geoeléctricos, salvo que el mismo cliente o contratista cuente con un equipo certificado para realizarlos (situación poco frecuente).

Esta empresa independiente realiza:

  • Ensayo geoeléctrico en seco (técnica de potencial o dipolo seco)
  • Ensayo geoeléctrico en húmedo (dipolo húmedo con 20–40 cm de agua)

Ambos métodos permiten detectar punzonamientos, microperforaciones o fallas ocultas en la geomembrana, complementando los ensayos que realiza la contratista.

El Certificado de Estanqueidad solo puede emitirse cuando:

  • La geoeléctrica en seco está aprobada.
  • La geoeléctrica en húmedo está aprobada.
  • Las fallas detectadas han sido reparadas y reensayadas.
  • La empresa certificadora deja constancia escrita de que la poza no presenta fugas detectables.

La contratista, por su parte, debe haber completado previamente:

  • Prueba de aire (cuña).
  • Prueba de vacío (extrusora).
  • Ensayos de corte y desgarro.
  • Protocolos diarios completos.
  • Conforme a Obra validado.

Solo con ambos procesos aprobados —calidad interna de la contratista + certificación geoeléctrica externa— la poza puede darse por impermeabilizada y lista para operación.

Fotos del proyecto

La instalación de geomembranas es una disciplina de alta responsabilidad técnica donde producción, calidad, seguridad, topografía y logística trabajan de manera coordinada.
El éxito depende de:

  • Planificar,
  • Documentar,
  • Controlar,
  • Prever fallas,
  • Contar con backups,
  • Mantener orden,
  • Cumplir protocolos rigurosos.

Así se garantiza la impermeabilidad y vida útil del sistema.

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